Wednesday, December 4, 2013

OPERACIÓN SATURACIÓN


 

El otro día veía un documental sobre la violencia en la ciudad de Tegucigalpa, Honduras. La situación es tan crítica que incluso algunos policías roban, secuestran y extorsionan. El gobierno hondureño decidió renovar el cuerpo de policía y poner en marcha una operación que combatiría el crimen: operación saturación. En palabras del propio capitán a cargo de la operación: “intentamos saturar de presencia policial las calles, para aumentar la seguridad ciudadana”.

Pensando sobre este concepto me di cuenta que la misma batalla que sucede en las calles de Tegucigalpa, igualmente ocurre en nuestra mente y en nuestro corazón. Pensamientos de corrupción, egoísmo, hipocresía, crítica, juicio, materialismo bullen incontrolablemente y diariamente de nuestra mente sin una patrulla, ni cuerpo policial que los detenga. Por eso, nosotros al igual que el gobierno de Honduras debemos resolver por poner en marcha la operación saturación de gracia, para que nuestra mente y nuestros corazones rebosen pensamientos y sentimientos de amor, paz, gozo, descanso, armonía y seguridad.

Si no hacemos el sacrificio de saturar nuestro corazón de gracia, nuestra naturaleza humana tenderá a querer resolver el conflicto por nuestros propios medios, generando estrés, orgullo o distanciamiento personal. Tal vez intentaremos solucionar un problema que está fuera de nuestro alcance analizando, sopesando, y preocupándonos, causando en nuestra conciencia una pesadez, una carga y un malestar que nos impiden vivir y disfrutar plenamente del presente.

Para saturar nuestro corazón y nuestra mente de gracia hemos de llevar nuestros pensamientos cautivos de Cristo, como decía el apóstol Pablo. Debemos elegir como eligió María, la cual se sentó a los pies de Jesús y bebió de sus enseñanzas, mientras Marta apurada se ocupaba de todo y terminó recriminándole a ésta no ayudar con las muchas labores. Jesús, en su infinita sabiduría, corrigió amorosamente a Marta con estas palabras: “—Marta, Marta, te afanas y te preocupas por muchas cosas. Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.

Decidamos hoy, como María sentarnos a los pies de Jesús y escuchar de su gracia, recibir de su amor, disfrutar de su paz y dejemos que el mañana se ocupe de sus propios avatares. Saturemos nuestro corazón y nuestra mente de gracia para combatir la corrupción involuntaria de nuestros pensamientos.

 

Friday, October 25, 2013

¿Turista o local?

En Nueva York hay dos tipos de personas: los turistas y los locales. Es bastante fácil diferenciarlos. Unos miran hacia arriba, mientras que los otros miran hacia abajo. Unos contemplan asombrados la grandeza de los rascacielos, mientras que los otros piensan en su rutina, sus quehaceres y parecen estar inmunizados a la maganimidad de los edificios que les rodean.EL turista sabe que está de paso, así que saborea todas las maravillas de la ciudad, visitando cada rincón, deteniéndose en cada esquina. El local, consumido en su día a día, ni si quiera sale de su ruta y rutina para ver y descubrir lugares nuevos. Asume que la ciudad siempre estará allí y que habrá tiempo para hacerlo más tarde.

De igual manera en la vida hay quien continuamente vive mirando hacia arriba y quien continuamente mira hacia abajo. Cuando llega la crisis uno mira a Dios, dándole gracias y buscando en Él consuelo, mientras que el otro mira hacia abajo y analiza las corcunstancias. Cuando llega la enfermedad uno alza sus ojos al cielo creyendo en el poder de sanidad de Dios, mientras que el otro mira al informe del doctor y depende de lo que éste le diga. Uno sabe que tan sólo está de paso y que vive de tiempo prestado, así que alegremente disfruta cada segundo que Dios le regala, mientras que el otro solo piensa en su vida como un tiempo limitado y prefiere no pensar en lo que ha de venir después.

Vivir mirándo hacia arriba significa, vivir confiando en que fuimos creados por Dios y que volveremos a Él tarde que temprano. En el transcurso de nuestro viaje confiamos que cada cosa que nos sucede es para bien, pues sabemos que su palabra dice que todas las cosas obran para bien para aquellos que aman al Señor. Vivir mirando hacia arriba significa avanzar con un expectativa positiva del futuro. Significa guiarse por las cosas que no se ven, se palpan o se tocan, sino mas bien significa guiarse por las cosas que hay escritas que reflejan la gracia de Dios.

Vivir mirando hacia abajo significa regirse por las cosas que vemos, que sentimos y que palpamos. Si te sientes deprimido y te identificas con el sentimiento, albergarás el estado de depresión. Si te diagnostican una enfermedad y te ideantificas con la enfermedad, albergarás la enfermedad como extensión de tu identidad y tus circunstancias. Ves y reaccionas, experimentas y te identificas, sufres y te aferras.

Todo depende de tu perspectiva. Yo he decidido vivir mirando hacia arriba. Si tengo prguntas prefiero mirar arriba buscando una revelaci'on, y no mirar hacia abajo en busca de más información. Si siento impaciencia porque no se cumplen mis sueños prefiero mirar hacia arriba a aumentar mi fe sabiendo que ese sueño me lo puso Dios y que Él ya tiene un momento apartado para que suceda y no me desespero intentando hacer que suceda a mi tiempo o a mi manera. Me libero de la presión de tener que hacer las cosas en mi propio entendimiento, de comprender todas las cosas en mi fuerza humana y descanso en la certeza de que hay alguien que es más grande que yo, que tiene todas las respuestas, todos los planes, las victorias y las recompensas apartadas para mi.

Thursday, October 10, 2013

Se un constructor de personas

 
 
"La angustia abate al corazón, pero una palabra de ánimo obra maravillas" (Proverbios 12:25)
 
Las palabras tienen el poder de edificar el alma de las personas. Con cada palabra de ánimo estamos poniendo bloques de autoestima, en aquellos que las reciben. Por eso es tan importante que decidamos usar nuestras palabras para edificar a quellos a nuestro alrededor, ya que por el mismo poder, las palabras pueden destruir la autoimagen de un individuo. Tomar unos segundos para decir algo amable, o tomar unos minutos para escribir algo que resalte las buenas cualidades de alguien, puede parecer algo insignificante. Sin embargo, no debemos minimizar la repercusión de ese depósito amoroso que hemos hecho. En algunos casos, puede significar un cambio de vida, encontrar una nueva vocación o simplemente afirmar a una persona en buscar siempre hacer el bien.
 
Mi amigo Cesar es una de esas personas: es un constructor de gente y siempre está buscando oportunidades para edificar a alguien con sus palabras. El otro día en su trabajo, un niño encontró unas gafas de nadar. En el gimnasio en el que trabaja hay una máquina que las vende. Por lo visto, alguien las compró, pero se le cayeron antes de meterlas al bolsillo o a la mochila. Cualquier niño se las habría quedado y ése hubiera sido el fin de la historia. Pero, no fue así en este caso. Algo en su corazón le dijo que lo correcto era devolver las gafas para que el que las hubiera comprado pudiera recuperarlas. El niño fue a mi amigo César y le contó lo que había pasado. César quedó muy impactado por la reacción del niño y no dejó que terminase aquí la historia. Durante días esperó a ver de nuevo al niño para hacerle saber lo mucho que le había gustado su forma de actuar. Unos días más tarde, el niño llegó con su padre a lo que César aprovechó la ocasión para sembrar una semilla en ambos. Le dijo a su padre que debía sentirse orgulloso de tener un hijo tan íntegro y con tan buen corazón.
 
Ciertamente, César pudo haber ignorado eso y simplemente haber tenido un buen recuerdo. Pero algo dentro de él le impulsó a tomar el tiempo y asegurarse que tanto el niño como el padre supieran lo que él tenía que decir. Quién sabe los frutos que dará esa semilla que Cesar sembró en el corazón de este niño. Tal vez sea un deseo de buscar hacer lo bueno en cada ocasión, tal vez sea un espíritu solidario que se desarrolle en una carrera, tal vez sea solamente el incentiv de hacer lo correcto y saber que nada pasa desapercibido. Lo que sí sé es que ni el padre, ni el hijo se olvidarán de César y su amabilidad por haber tomado el tiempo de decirle algo tan positivo.
 
Pero lo que está claro, es que cuando usamos nuestras palabras para edificar a otros, algo pasa tanto en nosotros como el aquellos que las reciben. El vínculo de amistad se estrecha, la autoestima se refuerza, la búsqueda de la bondad brota. Decidamos hoy usar nuestras palabras para edificar a otros.

Wednesday, October 9, 2013

ponte las lentes de amor


En una ocasión una señora estaba mirando a su vecina tender la ropa. Viendo que se miraba sucia le dijo a su esposo: "No lo puedo creer, ¿es que la vecina no sabe lavar la ropa? ¿Acaso no usa detergente?". Indignada prosiguió con sus quehaceres, conteniéndose el deseo de ir a su casa y decirle de su terrible error. Al día siguiente igual. La Señora, no sólo estaba sorprendida, sino que hasta enojada de que no supiera lavar bien la ropa: "Pobres hijos, que deben pagar las consecuencias de la ineptitud de su madre. Seguro que irán suicos y malolientes a la escuela".

Al cabo de un par de semanas, una mañana se levantó y para sopresa suya la ropa de su vecina estaba limpia y reluciente. Asombrada le dijo a su esposo: ¡Mira! Por fin aprendió a lavar la ropa. Su esposo riendo le respondió: "No cariño, es que hoy me levanté temprano y limpié las ventantas"

Muchas veces juzgamos a las personas tal y como las vemos. Nuestra tendencia más inmediata es la de etiquetarlos y categorizarlos. Nuestro ego se siente más tranquilo cuando desacredita a otros, se siente superior y descansa en la certeza de que "nosotros nunca haríamos eso, o nunca diríamos lo que él dijo". Sin embargo, nuestro juicio está empañado por nuestras lentes.

Debemos aprender a ponernos las lentes de amor, para ver a los demás a través de una mirada pura y sin juicios. Lo cierto es que no sabemos por lo que los otros están pasando. No sabemos como ha sido su educación, ni sus traumas del pasado, asi como tampoco sabemos los problemas por los que atraviesan en estos momentos.

Dejemos a un lado cualquier juicio o evaluación y pongámonos las lentes de amor, de comprensión, de pureza y paciencia, de entendimiento y sabiduría para que los demás tengan el derecho de ser quien son y de reaccionar como reaccionan.

¿Te puesiste hoy tus lentes de amor? Si no estás seguro, nada más quítate las que llevas y asegurate que las lentes estén limpias.

La pureza reconoce a la pureza, lo bueno sabe ver lo bueno de los demás, la luz halla la luz ajena,
la verdad atrae a la verdad del prójimo, el amor llama más amor.

Saturday, October 5, 2013

la perspectiva adecuada


Vivimos en una sociedad que nos empuja a hacer más, a producir más, esforzarnos más...hasta el punto que muchas veces perdemos la perspectiva de las cosas realmente importantes. Esas cosas suceden a nuestro alrededor y se van para no volver. Necesitamos parar un poco el tiempo y el ritmo para darnos cuenta de los milagros que suceden en nuestras vidas. Si tienes hijos pequeños sabrás perfectamente de lo que estoy hablando. Pasar tiempo con mi hija Isell es una de las bendiciones más grandes que tengo. Solamente mirarla, observar como aprende de lo que ve me sumerge en un estado de asombro. En unos años extrañaré vivir esos momentos, sin embargo vendrán otros nuevos.

La mirada de un niño tiene una inocencia y una curiosidad infinita. Su identidad no depende de sus actuación o de su capacidad, su identidad está directamente vinculada al momento, a lo que son aquí y ahora. Ellos no piensan en el futuro y raras veces piensan en el pasado. Viven puramente e intensamente en el aquí y el ahora. Por eso pasar tiempo con Isell me ayuda a mantener la perspectiva adecuada, del tiempo y de lo afortunado que soy. 

Si tienes hijos, sobrinos o nietos a los que amas y a los que disfrutas a menudo, atesora esos momentos. Da gracias a Dios por su vidas y por tener el privilegio de poder cuidarlos y verlos crecer. Demos a cada cosa su lugar. Cuando sea tiempo de trabajar, trabaja con todo tu empeño, pero cuando sea hora de descansar en casa, exprime cada segundo con ellos. Vive intensamente, cree sin barreras, camina sin miedo, ama sin freno al igual que sus corazones. 

Monday, September 30, 2013

La puerta estrecha y el camino angoto

Jesus dice: "Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran".

La puerta ancha y el camino espacioso es la vida en la que vivimos con sus continuas tentaciones a saltarnos las reglas a desafiar las leyes, romper acuerdos, desobedeciendo nuestra conciencia y haciendo lo que nos apetece o simplemente consideramos mejor; ya sea el uso de drogas, alcohol, infidelidad, pornografia, mentiras, calumnias, enojo o critica. La tentación a obedecer a esos impulsos habita en cada uno de nosotros.

Sin embargo la puerta estrecha y el camino angosto es hacer lo opuesto a esa tendencia natural en nosotros. Dar amor, al que es dificil de amar. Perdonar, al que te ofende, ser amable con alguien que ha sido odioso contigo, bendecir al que te maldice, levantarte a orar y meditar, cuando tienes ganas de dormir, leer las escrituras, cuando solo te apetece sentarte a ver la television. El camino angosto, es un camino dificil porque desobedece a la naturaleza humana, pero es agradable a los ojos de Dios porque obedece a Su naturaleza.

Pero por encima de todas esas acciones hay una accion que pone en orden todas las demas, y es la de en medio de nuestro dia, en cualquier situacion en la que debamos tomar una decision, reconocer a Dios. Honrarle a El, y buscar hacer lo que es agradable y noble a sus ojos. Si, en tu dia a dia tomas esa simple decision, todas las decisiones que tu tomes seran acertadas, porque estas reconociendole a El continuamente.

Reconoce, por tanto que el Senor tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel, que cumple su pacto generacion tras generacion y muestra su fiel amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos
Deuteronomio 7:9 NVI

Thursday, August 15, 2013

La ultima gran lección de mi tio Angel


Cuando pienso en ti tito, no puedo evitar acordarme de la película de Roberto Benigni "La vida es bella". Un adulto con corazón de niño. Un Peter Pan hasta el final. Es esta la historia de un padre que tiene que sacar fuerzas de flaqueza para proteger a capa y espada la inocencia de su hijo. Para evitarle sufrimiento es capaz de hacer de un campo de concertación alemana un enorme parque de diversiones, donde el padre inventa mil y una historias con tal de hacer creer a su hijo que están en un camping familiar y que deben superar diversas pruebas para llevarse el premio mayor. Muchas personas han criticado la película por hacer una parodia de algo tan trágico como lo que sucedió en la Alemania nazi, sin embargo muchos no son capaces de ver el valor y el coraje que se necesitan para tomarse las cosas mas trágicas con ese espíritu positivo. Existe una determinación a ver la vida como algo hermoso, sin importar lo que suceda alrededor, sea guerra, enfermedad o pobreza. Hay una gran fortaleza en tomar esa decisión y requiere un corazón desapegado al dolor propio, en pos del bienestar de los demás.

Ese has sido tu tito. En tus últimos anos, no solo has combatido el cáncer sin una queja, ni un reproche, sino que en un alarde de valor y coraje no has dejado de sonreirle a la vida en un esfuerzo por proteger a los que te quieren. No has dejado de buscar ocasiones para compartir un chiste o un comentario afectuoso. Te vas dejando una lección que no olvidare jamas "que la vida es bella y merece la pena vivir sonriendo hasta el final". Descansa en paz. Hoy un Angel ha regresado al cielo.