Friday, September 11, 2015

¿Estás cansado?


¿Estás cansado? ¿Saturado? ¿Hastiado de la religión? Ven conmigo. Escápate a mi lado y recuperarás tu vida. Te mostraré cómo descansar de verdad. Camina conmigo, observa cómo lo hago. Aprende los ritmos no forzados de la gracia. No pondré ningún peso sobre ti. Hazme compañía y aprenderás a vivir libre y ligero.
(Mateo 11:28-30 traducción de The Message)
Este es sin duda mi verso favorito, pero me gusta aún más en esta versión específica de la biblia. Me encanta la belleza de su contenido. La invitación de Jesús a aprender los ritmos no forzados de la gracia es cautivadora. Más importante todavía es la implicación de este verso en nuestra vida de hoy en día. Y lo cierto es que necesitamos recordarlo una y otra vez, porque el cansancio, el exceso de trabajo y el estrés son elementos cotidianos de nuestra vida.
Seguro que no soy el único al que le faltan horas al día, o que daría lo que fuera por una semana extra para poder terminar proyectos en la casa, ponerse al día con el trabajo y tener tiempo de calidad para sus seres queridos. Lo cierto es que el trabajo es algo que nos honra, y hacerlo con excelencia es muestra de una sólida integridad. Todas ellas son nobles cualidades personales; sin embargo Jesús, nos recuerda aquí que el ser humano tiende a querer hacer más de lo que en realidad le corresponde. La ambición, la soberbia, el deseo de reconocimiento, la vanidad, el no saber decir que no…todas esas cosas nada tienen que ver con tu misión en esta tierra. Hay algo para lo que Dios te ha puesto en este planeta, en este preciso momento. Hacerlo es bueno, necesario y reconfortante para tu alma. Pero mientras haces aquello que has venido a hacer, observa y ten siempre en tu mente al maestro. Aprende de su elegancia, de su gracia. Jesús revolucionó el mundo con sus tres años de ministerio a los 30 años de edad. Nunca sacó un master, ni diseñó un plan estratégico. Nunca apuntó nada en su calendario, ni en su lista de cosas que hacer. No tuvo secretaria, ni ordenador. ¿Qué hizo entonces? Se levantaba temprano para estar a solas con el padre por las mañanas. Oraba continuamente por las personas. Buscaba hacer el bien, enseñaba donde podía y le dejaban, cuidaba de los suyos, sanaba a los enfermos, amaba a su prójimo.

Los valores de Jesús son tan diferentes a los que tenemos hoy día. Su foco estaba en las cosas verdaderamente importantes. Sus prioridades eran siempre las de hacer lo bueno por otros, no por sí mismo. Jesús se aseguraba de estar él lleno del amor del padre antes de salir afuera a enseñar, sanar o bendecir. En ese estado de plenitud era como Jesús podía llevar una vida dedicada a los demás. Los ritmos sin esfuerzo de la gracia hacen referencia precisamente a eso: tomar del padre, llenarse de su amor y darlo de la misma manera en lo que sea que él te ha puesto. Seas secretaria, vendedor, maestro, administrador, o ama de casa, tu llamado es hacer lo que Dios te puso en tu corazón. Busca un momento en el día para llenar tu propio tanque espiritual, para de esa manera, ser de bendición a los demás.

Friday, August 7, 2015

El hombre que susurraba a los caballos


Mike Breen en su libro “Building a Disciplieship Culture” explora una idea hermosa y lo hace a través de una historia aun mas conmovedora. Monty Roberts pasó su juventud en las praderas de Estados Unidos aprendiendo cómo domar caballos salvajes. Su padre usaba un método muy duro y cruel para los animales. Básicamente los apaleaba hasta que los animales, cansados y exhaustos se rendían y se sometían a la voluntad de su domador. Monty sabía en su interior que esa forma no era la más humana, así que decidió irse a las montañas a observar a los caballos en su estado natural. Allí aprendió una lección increible. Cuando un potrillo nacía debía unirse a la manda, pero antes de hacerlo, su propia madre lo miraba de manera desafiante; después se inclinaba mostrando su lado más vulnerable. Ante ese gesto, el potrillo se acercaba más. El animal aceptaba el reto y luego la invitación, hasta que finalmente es aceptado en la manada completamente. Esta técnica fue la que le llevó a ser conocido como “el hombre que susurraba a los caballos”. Ahora, en cuestión de minutos, Monty es capaz de domar el más salvaje de los caballos con esa técnica, la cual Robert Redford lanzó a las pantallas de cine.


Jesús entendió bien esta técnica y continuamente retó a sus disciplulos una y otra vez, exponiendo sus debilidades y sus faltas. Sin emabrgo, nunca los juzgó por ello, sino que más bien los invitó a formar parte de un círculo intimo con él. Eligió a los doce más imperfectos que había, para demostrarnos que no hay que ser de pura raza, sino que la combinación de aceptación de los retos que él nos presenta y su invitación a una relación más íntima es todo lo que debemos aceptar. Ni siquera hace falta cumplir los retos, ni lograrlos, él sólo hecho de estar dispuestos a tomarlos es suficiente. Cuando Jesús le pide a Pedro salir de la barca, no le pide que camine igual que él, solamente le recrimina el haber dudado de él. "¿Por qué dudaste en tu corazon Pedro? No importa si lo haces bien o mal, solamente confía en mí y haz lo que te pido de corazón". Es la invitación que nos hace también a nosotros hoy.

Tuesday, August 4, 2015

sobre todas las cosas cuida tu mente


Y sobre todas las cosas,
cuida tu mente,
porque ella es la fuente de la vida.
(Proverbios 4:23 NTA)

Es curioso como de todas las cosas que debemos cuidar, nuestra mente es la mas importante, ya que va a determinar el curso de nuestra vida. En otras traducciones de la Biblia se refieren al corazón, porque no se trata sólo del intelecto ni de las emociones, sino que es la combinación de ambos: la capacidad de reflexionar, sentir, intuir, percibir y reconocer. Nuestra mente, es como una fuente de agua cristalina, del cual brotan nuestras actitudes. La Biblia dice que de la fuente de nuestro corazón brotan manantiales de vida. Cada día, sin embargo estamos expuestos a decepciones, engaños y eventos dolorosos. Si dejamos que cada uno de ellos ensucie el agua de nuestra mente, esa agua será la que emanará a la superficie, contaminándonos no sólo a nosotros mismos sino también a los que están a nuestro alrededor.

¿Qué se puede hacer para guardar mi mente?
1)     Encuentra un espacio de silencio al día para estar en paz. Lee la biblia, un libro que te inspire, un lugar donde encontrar un remanso de paz y sabiduría.
2)    Busca diez minutos en tu día para meditar. Mientras conduces, en casa, dando un paseo. Simplemente respira, prestando atencion a tu cuerpo, escuchando los sonidos a tu alrededor y en tu interior.

3)    Da la gracias por las cosas valiosas en tu vida. Cierra los ojos y enum;eralas. Da las gracias por cada una de ellas. (tu esposa/o, tus hijos, tu casa, tu trabajo, tus días de descanso…)

Monday, August 3, 2015

No nos cansemos de hacer el bien


No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.     
(Gálatas 6:9 NVI)

La madre Teres tenía toda la razón cuando decía que a veces sentimos que lo que hacemos es como una gota en el mar, es decir, algo insignificante y que no tiene ningún impacto en la vida de los demás. Sin embargo, también dice que el mar seria menos porque le faltaría esa gota. Muchas veces sentimos que lo que hacemos pasa desapercibido, que de alguna manera cae en saco roto. A pesar de hacer aquello que sabemos en el fondo de nuestro corazón que es bueno, dejamos de hacerlo porque una voz crítica nos dice que no merece la pena el esfuerzo. Así que muchos desistimos de hacer aquello que nos hace felices a nosotros y que ayuda a otros.

Muchas madres sienten que hacer todos los días el mismo trabajo en casa es como hacer castillos de arena; viene el agua y se deshacen. Limpiar, ordenar, aducar hijos se puede volver monoto, rutinario, tedioso y una espiral sin sentido. Pero Dios nos dice que no nos cansemos de hacer lo bueno, porque cuando elegimos lo bueno estamos depositando una semilla en nuestro corazón y en el de otros. Tengo amigos que tienen el llamado de escribir sobre cosas que a ellos les importan. Mi amigo Luna escribe sobre fútbol y cuando lo hace, habla desde el fondo de su corazón. Muchas veces eso le ayuda a reconectar con su padre que partió al cielo hace menos de un año. Mi amigo Aurelio escribe sobre las cosas que le preocupan; la sociedad, la literatura, la cultura. Lo hace de manera elocuente y sagaz. Tal vez no temrine siendo un periodista, pero aquellos que le leemos disfrutamos de su don y su llamado. Otras personas tienen el llamado de cuidar de otros, servir con su tiempo y su dedicación.


En el día de hoy quiero asegurarte que lo haces importa; sea educar a niños, escribir pequeños artículos, animar a otros en sus momentos  bajos, escribir canciones, servir a los necesitados, orar en la intimidad por otros, o meditar en silencio por la mañana temprano; ninguna de esas pequeñas acciones pasan desapercibidas, todas tiene un impacto, una consecuencia positiva, no solo en tí mismo sino en las personas que te rodean. No abandones, sigue hacienda lo bueno, con agrado y entrega.

Sunday, August 2, 2015

¿Que quieres hacer con el tiempo que te queda?


Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría. (Salmos 90:12 NTV)

Si mañana te dijeran que solo te quedan unos pocos meses para vivir, ¿Cómo elegirías pasar tus últimos momentos de vida? Probablemente, pasarías más tiempo con tus seres queridos, les dirías que los amas. Atarías los cabos que nunca pudista atar? Pedir perdón a quién hiciste daño, publicar el libro que siempre soñaste escribir, hacer el viaje que siempre deseaste. La lista sería interminable y el tiempo muy poco para completarlo todo. Las buenas noticias son que no es cierto que nada malo te vaya a pasar. Con el favor de Dios, aún tienes muchos años por delante, bebés que verás nacer, propios o ajenos, generaciones que verás crecer, inventos que ayudarán a la humanidad, etc…pero lo más importante es que aún tienes tiempo para hacer todo aquello que siempre soñaste hacer. Nunca es tarde para reavivar esa llama, nunca es un mal momento para volver a empezar.


El problema es que muchas veces somos nosotros mismos los primeros que nos descalificamos y encontramos la excusa que necesitamos para no hacer lo que está en nuestro corazón. Mi hermano Miguel empezó un proyecto maravilloso que se llama Imagina que sí. Esta fue la historia de un loco soñador que soñó y soñó, pero como nadie encontró en su camino que le dijera que !#$%/&*()_+do, diez, quince que la historia de z;le, no se puede cambiar ni alterar, no importa si han pasado, diez, quince que no era posible, el continuó soñando e imaginó que sí. Por eso en el día de hoy imagina que sí, que todo es posible, que Dios tiene un plan de prosperidad y favor en tu vida, que tus talentos todavía están esperando a ser explotados, Dios no se equivocó, aunque tú tengas momentos de duda. Tu llamado, dice la Biblia que es irrevocable, no se puede cambiar ni alterar, no importa si han pasado, diez, quince que treinta años: tu futuro es tan brillante como el día que Dios puso la semilla del sueño en tu corazón.

Thursday, April 2, 2015

De Padres a hijos


 
Un joven norteamericano estaba preparándose para las olimpiadas en Paris de 1928 en la especialidad de remo individual. El joven apuntaba grandes maneras y había ganado varias competiciones a nivel nacional. Había muchas expectativas puestas en este gran atleta. El tiempo de las olimpiadas se acercaba pero paralelamente recibieron la noticia de que esperaban un hijo para el verano también, casualmente el nacimiento del niño coincidía con las fechas de las competiciones. El joven continuó entrenándose y meditando sobre qué hacer. Al final decidió que se quedaría en casa para el nacimiento de su primer hijo, ya que en aquellos años tardaría casi dos meses en cruzar el Atlántico y no quería estar ausente  en tan importante fecha.

El padre estuvo ahí para el nacimiento del niño y se volcó en su educación y crecimiento completamente. El joven no volvió a las competiciones. Sin embargo, con la edad el hijo comenzó a despuntar en el mismo deporte en el que el padre un día fue todo un campeón. Eventualmente, el hijo fue seleccionado para el equipo olímpico americano y le llegó la hora de ir a las olimpiadas de Helsinki casi 28 años más tarde. En aquellos tiempos aún no se televisaban los eventos y la familia aún no tenía radio, así que el telégrafo era la única forma de comunicación. El padre recibió un telegrama desde Helsinki que decía lo siguiente:

“Querido papá, muchas gracias por el sacrificio que hiciste al elegirme a mí y luchar por mí. Hoy por fin he cumplido el sueño que tú tuviste llevando a casa una medalla de oro. Esta medalla no es mía, sino de los dos. Gracias a tu sacrificio y tu dedicación en mi educación y entrenamiento yo he tenido la fuerza para llegar a la meta el primero. Mi éxito es el tuyo también”.

El padre lloró de felicidad, incluso más que si él mismo hubiera ganado el oro. Aquella medalla llevaba un valor aún más grande la medalla del sacrificio.
Querido amigo Luna,
tu padre dio todo su tiempo y esfuerzo para que tú tuvieras éxito en la vida. Pasó innumerables horas viendo tus partidos y entrenamientos. Tus éxitos fueron los suyos propios. El hecho que él se haya ido de este mundo no significa que ya no te siga animando. Muy al contrario el apostol Pablo dice que hay "una nube de testigos viéndonos desde el cielo". Yo me lo imagino como un estadio, un graderío, desde el cual nuestros seres queridos siguen viéndonos y observándonos en el partido de la vida. Si tu padre pudiera hablar contigo hoy segurmante te diría "vamos hijo, échale ganas, sigue adelante, yo estoy contigo, todavía quedan muchas cosas por hacer, muchas victorias por celebrar".

Tuesday, September 30, 2014

cuarenta dias


Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto 
(Lucas 4:1 LBLA)

Jesús acababa de ser bautizado por Juan. Allí Dios declaró con voz audible a todos que él era su hijo amado, con el cual se sentía plenamente complacido. Lleno del Espíritu Santo, con la aprobación y el amor de Su padre, Jesús se aventura a una de las pruebas más difíciles de su vida: pasar cuarenta días en el desierto sin comer ni beber.

Es curioso como Jesús no se lanzó a esa experiencia hasta tener sus reservas de amor completamente llenas. La declaración de amor y aprobación de su padre terminaron de darle el empujón que necesitaba para hacerlo. ¿Qué significa esto para nosotros? que si nos aventuramos a retarnos a nosotros mismos, si nos ponemos en un lugar donde vamos a poner a prueba nuestro auto control y dominio propio, no podremos hacerlo a menos que llevemos el tanque lleno de amor y aprobación. 

Si lo hacemos parar demostrarle algo a alguien, o para ganar la admiración o el aplauso de otros, nuestro esfuerzo terminará en saco roto. Jesús dice : Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.. 

En otras palabras, permite que Dios sea el único testigo de tus aciones y que él sea el fin y el propósito de cada una de ellas. Que la humildad guíen tu camino, que tu corazón te lleve a ser libre de toda cadena opresora.